• La competitividad de la cadena de valor garantiza el abastecimiento y el esfuerzo de la industria y la distribución comercial minimiza el impacto de la “tormenta perfecta” en el gran consumo

  • No obstante, el sector muestra su preocupación ante el contexto internacional y los incrementos de costes de transporte y electricidad

La Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía (LANDALUZ) y la Confederación Andaluza de Empresarios de Alimentación y Perfumería (CAEA) han celebrado en la Hacienda de Quinto, espacio de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, el 9º Foro de la Empresa Agroalimentaria y de la Distribución, bajo el título “Impacto y tendencias en los lineales de las cadenas de distribución”, en el que los distintos eslabones de la cadena de valor analizaron el complejo contexto actual en el que se desenvuelven los canales de gran consumo.

El acto de apertura contó con la participación de la presidenta de CAEA, Virginia González Lucena; el secretario general de LANDALUZ, Miguel Ángel Jiménez Segador; la viceconsejera de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta de Andalucía, Lorena García de Izarra; y la directora general de Industrias, Innovación y Cadena Agroalimentaria, Carmen Cristina del Toro.

La presidenta de CAEA, Virginia González Lucena, indicó que la cadena de valor de gran consumo “ya ha demostrado recientemente durante la pandemia su excelente capacidad de respuesta y adaptación permanente a los cambios y, en ese sentido, su competitividad es la mayor garantía de abastecimiento y minimización del impacto ante lo que algunos analistas económicos han denominado la tormenta perfecta”. No obstante, “el sector del gran consumo está preocupado por el contexto internacional y el encarecimiento de los costes, principalmente carburantes y transporte, con gran peso en el sector, y también energéticos y de electricidad, que por la refrigeración de los frescos tiene igualmente bastante importancia en alimentación, descartándose en todo caso problemas de suministro por la robustez de la cadena de valor”, concluyó González Lucena.

Por su parte, el secretario general de LANDALUZ, Miguel Ángel Jiménez Segador, indicó que los incrementos de los insumos, la escasez de materias primas y las subidas de costes de transporte y energéticos hacen que la situación actual sea compleja y con un entorno difícil, por lo que necesitamos más que nunca el apoyo de la Administración, estabilidad y seguridad jurídica, así como la necesaria colaboración entre los distintos eslabones de la cadena agroalimentaria para poder seguir manteniendo la competitividad y excelencia”. “El valor añadido de nuestros productos es la calidad, somos una comunidad autónoma líder en exportación, y tanto el sector productor como la industria y distribución son fundamentales para vertebrar Andalucía y luchar contra la despoblación”, concluyó Jiménez Segador.

Asimismo, la viceconsejera de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta de Andalucía, Lorena García de Izarra, comentó que el estatus actual del sector comercial “es muy bueno y ha salido muy reforzado de la pandemia gracias a su capacidad de respuesta y adaptación, y a su compromiso con los productos andaluces, cercanos, resultando fundamental la apuesta por el comercio de proximidad”. “La Junta de Andalucía tiene muy claro que hay que favorecer la actividad empresarial reduciendo cargas fiscales, simplificando los procesos y eliminando trabas administrativas y, de hecho, tiene previsto sacar en las próximas semanas un decreto ley de medidas al respecto, porque la estabilidad, seguridad jurídica y reducción de cargas impositivas es clave”.

La directora general de Industrias, Innovación y Cadena Agroalimentaria, Carmen Cristina del Toro, los lineales de los supermercados “reflejan las necesidades y demandas del consumidor, lo que está en ellos es lo que el ciudadano compra, y los productos andaluces tienen un valor añadido de calidad e innovación”. “Somos una comunidad autónoma líder en exportación de productos, tenemos 7.000 industrias agroalimentarias, el 2% del empleo total de Andalucía, y en cada pueblo de nuestra tierra, por pequeño que sea, hay producción, industria y una tienda de alimentación que ayudan a luchar contra la Andalucía vaciada”, aseveró la directora general.

La primera ponencia corrió a cargo de Enrique Porta y de José Antonio Gómez, socio director de Consumo y Distribución de KPMG en España y director de Auditoría de KPMG en Andalucía respectivamente, quienes presentaron el VII Estudio del Sector Agroalimentario de Andalucía. Sobre este informe destacaron como nuevas tendencias del sector agroalimentario: “La internacionalización, digitalización, cooperación entre empresas de la cadena de valor constituyen las claves de futuro en el sector; el consumidor es cada vez más exigente y demanda precio, calidad, productos saludables y sostenibles social y medio ambientalmente, en base a una producción y consumo responsable”.

Por su parte, Francisco Javier Piedra, director gerente de Cial. Piedra Trujillo, disertó sobre la tienda como zona de decisión del cliente, destacando que el punto de venta “sigue siendo el máximo exponente de una empresa de retail”. “La ubicación correcta de un producto y su señalización influyen de una manera determinante en la elección entre una marca y otra a la hora de comprar, y los descuentos promocionales siguen teniendo mucha importancia en la decisión de un cliente”, indicó Piedra Trujillo.

Tras la pausa – café, Antonio Khalaf, director comercial de IRI Worldwide, expuso su visión sobre “Las nuevas tendencias en el lineal” asegurando que “se está produciendo un incremento en las promociones, aunque todavía no se han alcanzado los niveles de prepandemia”. Sobre la situación de pandemia y la evolución de las ventas durante este año complicado señaló que “se está normalizando la situación, aunque todavía se debe llegar a un punto más estable para poder ver cómo se desarrolla esta evolución”.

Por último, Francisco García Sarabia, director comercial de Ángel Camacho Alimentación, disertó sobre la forma eficaz de llegar al cliente, incidiendo en que “la tienda es fundamental y que jugó un papel esencial para llevar los productos a los consumidores durante la pandemia y es el punto decisivo de la compra en un escenario normalizado”. Además, señaló que “estamos viviendo una evolución de consumo, especialmente disruptiva en los últimos años, que ha impactado en la forma en la que los productores quieren estar en los lineales”.

En la clausura, la directora general de Comercio, Lorena Garrido, señaló que “confía plenamente en el sector comercial y en la industria agroalimentaria para afrontar la tormenta perfecta, dado que ya han demostrado su capacidad de adaptación de los cambios durante la pandemia, y para afrontar el completo panorama internacional con la Dirección General de Comercio y con la Junta de Andalucía, que tienen claro que hay que apoyar a las empresas en un contexto de máxima dificultad”.

Por último, el presidente de Honor de CAEA, Manuel Barea, indicó que los próximos meses “serán complicados, por lo que el sector requiere un entorno favorable, con la máxima seguridad jurídica y estabilidad, para el correcto desenvolvimiento de la actividad empresarial, y que no se incrementen en ningún caso las trabas regulatorias, administrativas o la carga fiscal en unos momentos especialmente delicados para todos”.

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