La industria agroalimetaria de Andalucía trabaja a destajo desde hace dos semanas con el objetivo de poder abastecer a la población que, tras decretarse el Estado de Alarma, sigue confinada en sus viviendas y así seguirá como mínimo hasta el próximo 12 de abril. Un período, el de confinación, para el que las familias han hecho acopio de alimentos con el fin de evitar la exposición al virus en espacios como las cadenas de distribución.

Pero es fundamental, para un normal desarrollo de una situación tan anómala como la que tiene lugar en la actualidad, que los productores agroalimentarios de Andalucía asociados a LANDALUZ sigan trabajando día a día para poder continuar con su actividad, lo que permitirá mantener los lineales llenos y que la población no se vea desabastecida.

En Granada, donde Puleva tiene sus instalaciones desde hace más de sesenta años aseguran que “actualmente tanto nuestras fábricas como la actividad de recogida de leche y la logística funcionan con normalidad y al ritmo habitual”.

Actualmente tanto nuestras fábricas como la actividad de recogida de leche y la logística funcionan con normalidad y al ritmo habitual.

Lactalis Puleva

Además, destacan que “entre las medidas y protocolos que hemos establecido para garantizar que las fábricas y almacenes son lugares seguros indicar que hemos reforzado la limpieza y desinfección diaria de todas las áreas comunes y superficies de contacto, refuerzo de las medidas de control para la entrada de visitantes, subcontratas y transportistas a las fábricas, prohibición de los viajes tanto a nivel nacional como internacional y protocolos sobre cómo actuar ante posibles casos de colaboradores o familiares de colaboradores afectados”.

Quienes también han implantado un plan de contingencia contra el virus para asegurar su actividad ha sido Oleoestepa. Desde la cooperativa aceitera aseguran que “hemos limitado todos los viajes nacionales e internacionales del personal, salvo los estrictamente necesarios, entre otras medidas para evitar la expansión del coronavirus”.

En Majao, Gazpachería Andaluza ha optado por dividir sus trabajadores en dos grupos de tal forma que “trabajan semanas alternas y no tienen ningún contacto entre ellos que trabajan de forma independiente y que no tienen contacto entre sí”. 

Sobre las compras de las últimas semanas, destacaron que “es cierto que la primera semana se ha notado un gran salto en pedidos muy importante, debido a la gran demanda inicial de la cuarentena”, aunque han querido subrayar que “no han tenido ningún problema con sus proveedores y que el abastecimiento no ha de ser ningún problema, ya que diariamente están saliendo de la fábrica todos los pedidos que se están haciendo”. En cuanto al futuro, quisieron apuntar que “debemos ser muy exigentes con las normas que están poniendo ahora mismo desde el Gobierno y, sobretodo, que nos quedemos en casa, ya que es la forma más eficaz de evitar el contagio”.

Queremos agradecer el compromiso y la responsabilidad de los trabajadores, ya que disponemos de materia prima, pero dependemos de la mano de obra

José Vázquez, director general de USISA

En Isla Cristina, la conservera USISA ha querido agradecer “el compromiso y la responsabilidad de los trabajadores”, destacando que las medidas que han tomado se han orientado a dar seguridad a los trabajadores “ya que disponemos de materia primera, pero dependemos de la mano de obra”.

Sobre las compras durante este período de alarma decretado por el Ejecutivo, desde la conservera han destacado que “se ha producido un incremento de compras desmesurado durante los primeros diez días y que ahora se encuentran en un proceso a la baja, esperando que el mercado se vuelva a reorganizar y a que el cliente realice una compra más ordenada”.

Y es que tanto la sociedad como la industria productora se encuentran una situación de incertidumbre en cuanto al tiempo que durará esta situación. Por ello y de cara a la planificación que las empresas tienen prevista para las próximas semanas, desde ACESUR destacan “hemos planificado un aumento de turnos de trabajo para satisfacer la demanda tanto de nuestros clientes nacionales, como de los internacionales, y nos hemos provisto de materiales auxiliares”.

De esta forma, destacaron “un mensaje de tranquilidad y responsabilidad a la población”, ya que aseguran que “no hay peligro de desabastecimiento, aunque la misma responsabilidad que deben asumir los ciudadanos de cara a tomar medidas para la no propagación del Covid-19 deben tenerla realizando una compra responsable”.

Desde la Asociación Empresarial Alimentos de Andalucía, LANDALUZ, se quiso poner en valor que “no es la primera vez que productores y cadenas de distribución, así como todo el sector agroalimentario, se enfrenta a situaciones de este calado, habiendo superado de forma positiva los pasados acontecimientos, siempre desde la responsabilidad, la calma y el buen hacer de nuestras empresas, colaboradores y entidades públicas”.